Siento que cada vez voy de mal en peor, ya casi no puedo controlarlo. Me lo paso soñando despierta, hablo sola, camino por toda mi casa en estado inconsciente y hasta escucho voces de personas como si me contestaran, sobre los cuales tengo el poder de saber qué piensan, sus gustos y sobre su personalidad porque están dentro mío, en mi cabeza.
¿Los veo?, sí. A pesar que de niña nunca tuve un amigo imaginario, de estar siempre rodeada de gente grande y, por lo tanto, no tengo hermano alguno; en mi plena adolescencia estoy conociendo nuevos amigos, a través de mis "Sueños Estratosféricos" (así es como mi papá le dice a mis sueños rararos en general), a la persona a la cuál amo; la persona en mi ideal de expectativa. Esta persona se llama Axel, tiene dos años más que yo, cumple años en Septiembre, es muy fanático de Black Sabbath, posee una inteligencia sin igual y sé muy bien que sentimos lo mismo.
¿Alguien más lo sabrá?Gracias al Cielo que las paredes no hablan y que los cuadros tampoco. Si así fuera, en estos instantes sería un "interesante caso de estudio" para una comunidad de psicólogos los cuales me analizarían de tal manera que me sentiría como una rata de laboratorio.
En muchos sentidos y por más de mil y una razón prefiero mantener mi secreto oculto solo con Axel. Pero por otro lado, sé muy bien que no es real, que mi cerebro, mi soledad y mis "Sueños Estratosféricos" crearon, tal vez, con el ideal de no quedarme tan sola o, a lo mejor, de converserme sobre las ideas culturales sobre lo que es estar enamorada y esas cosas cursis. Igual, lo siento cada vez más real, su calor, su aliento, su persona la cual me enamora cada vez más, hasta sus ojos verdes que me observan tan seductoramente y esa sonrisa iluminada.
Tal vez Axel sea el prototipo ideal de alguien que alguna vez crucé o idolatré, como El Amante Imaginario a Cora Yako en "Prohibido Suicidarse en Primavera" o como el protagonista de "Ruby, la chica de mis sueños"; pero no lo sé.
Afirmo que yo, Franchesca Miselli, soy una Persona Imaginaria porque solo muy pocos me pueden ver, los pocos de los pocos me pueden entender y los pocos de los pocos de los pocos creen en mi existencia. Lo que importa es que Axel o como prefiera llamarlo, sé muy bien sobre quién se trata, por ello me tomo la libertad de citar a Shakespeare:
"¡Montesco o no Montesco, tú eres tú!
En cambio un nombre ¿qué es? Ni pie ni mano
ni brazo ni semblante
ni cosa alguna que al hombre pertenezca".
En fin, y si a la final, ¿todos estamos locos?
-Persona Imaginaria-