jueves, 16 de octubre de 2014

Mucho en qué pensar

Una canción que no suena,
una amiga perdida culpa del humo,
un padre no muy presente 
y otro libro sin conocer.



Estas pequeñas cosas cotidianas,
tan estúpidas, tan insignificantes,
y tan pero tan absurdas,
dan mucho en qué pensar.


¿En qué pensar?
¿En o en quién creer?
La soledad nunca está demás, 
es la única compañera que jamás se irá.


Extrañar, amar, odiar. . . 
solo nos mueven, no importan.
¿Se pueden controlar?
Claro que si, acá las instrucciones:
solo ponete la mascara de hierro,
sonreí,
seguí con la frente alta
evitando a todos ellos
y a toda cosa mala 
que te haga sentir mal.


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