martes, 25 de noviembre de 2014

El pibe Hamlet

El pibe trastornado de la esquina de casa,
habla solo con una manzana.
Agobiado de la hipocrecía que lo rodea,
se compró una bandera que no flamea.



El faso y la compañía no le venían nada mal
cuando el muchacho sueña despierto y baila.
Sueña tanto como un niño dormido
que cuando despierte ya me abré ido;
ya lo abré escuchado; ya lo abré cantado.



El hijo de Hamlet,
el falopero de la esquina que yo reía,
como Ofelia y Yorik ya no había,
Hamlet ya no reía.

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