Ese momento de ternura,
cuando nos besamos y perdimos la cordura,
quedó gravado en mi alma;
tatuado en mi Cien.
Me encanta comenzar nuestros juegos,
con besos cosquillosos en el cuello.
"Joder" te digo al oído
y vos como un endemoniado, enloquecido.
En tus ojos muero
y, en tu sonrisa, revivo.
Somos de otro universo,
seguimos estando vivos.
Te amo, te quiero;
ninguna palabra alcanza.
Nuestro amor siempre nos acompaña.
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