lunes, 15 de junio de 2015

Cadáver viviente

Sólo soy un cadáver viviente,
dice siempre lo que sientes.
No creas sin sentido;
tus delirios no son vanos,
tampoco homicidios.


Frío como un muerto;
ahogado, creyéndote en un Mar de Sueños.
Éstos no tienen dueño,
pero estás flotando sobre ellos.



Oh, dulce Orfeo; no mires atrás.
Sálvame de este Infierno;
dame vida, devolveme paz.



Tú me quieres contigo,
yo te quiero conmigo.
Mi Orfeo, no mires detrás;
no volveré a verte otra vez.

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