Por favor, por piedad
decime que me extrañas;
decime que me querés;
decime que, después de todo,
algún día no vas a volver.
No pude darte lo que necesitabas
no pude darte lo que querías.
Tal vez, alguna vez, te añoraba
culpa de un impulso, mi alma me engañaba.
Este nihilismo a mi alma acompaña
mis impulsos a nadie engañan.
Este chabón me tiene loca
¡qué bien! Voy a morderle la boca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario